Llora la mar el cruel destino
que mora en mí,
Que muertos de mis días de piratería,
Después de haber encallado en la
sombría soledad,
Encuentre en tu cuerpo el mapa
que me guía a una isla del tesoro,
Pues en ti esta el cofre de
estrellas, lunas y soles que soñé,
Despiertas en mis deseos de
saqueo y hurto en tus pechos,
Y en mi fabricas metáforas de
conquista, que se posan en mi corazón,
Como una tu mirada es más brillante que un doblón del mar,
Como tu sonrisa embriaga mis
amores y deseos más que el ron añejo por tomar,
Tu sonrisa es un canto hermoso de
sirenas en un puerto por saquear,
Que lleva a mi alma a la más
pura pasión,
El viento por tu cabello oliendo
a la brisa salina me da libertad,
Más cruel la jugada del oscuro destino
que me niega la felicidad,
Pues sin ti tengo que vivir,
haciendo mío un arpón el pecho,
Dejo mis sentimientos en la borda,
para ser arrojados al remolino del olvido,
En un cofre de sentimientos
reprimidos a mi único amor.
Por Gerald Teach

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