El sol deslumbra el amanecer
la luna encalidece la noche
y el atardecer funde dos grandes astros
para concebir lo maravilloso…
Lo hermoso.
Verdes pastos y amplias llanuras
en el cual un espíritu divino
corretea y salta haciendo florecer
y germinar cada ser tocado.
Los ríos fluyen,
los peces saltan
felicidad universal
y algarabía total.
Los bosques tiemblan,
las playas se desquebrajan,
los mares crecen y los vientos se violentan
cuán grande naturaleza
cuán grande dios
que permite tanta hermosura
en tal terreno inmerecido
que solo y por ignorancia
se destruye de a poco
y cava su tumba diaria.
Sálvame espíritu de tal destrucción
dame la guía y la instrucción
no me permitas fallecer
no me permitas caer
levanta la venda y cura la ceguera
y échame a andar con misericordia ciega.
El tiempo se acaba, la luz desvanece
el tiempo no perdona
la ignorancia menos
abro mis ojos, abro mi mente
antes que sea tarde
y llegue la muerte.

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